ODISEA Revista personal de revistas...

 

 Odisea

GILBERTO RENDÓN ORTIZ HOME PAGE 

Derechos Reservados conforme la  ley

D.R. (2008)



Ingeniería del
juguete 

Hace no mucho tiempo terminé de escribir un libro al que titulé "Ingeniería del juguete". Desde hace unos tres años se encuentra en proceso de edición en el Centro de Ciencias de Sinaloa, y parece que va para largo su aparición. De dicho libro surge el título de esta sección, ya que sigo en ella el tono y estilo en el que trabajé en él. Aquí la primera de, espero, muchas notas de las docenas que tengo listas: Mis apuntes sobre un antiguo juguete artesanal que los japoneses han vuelto a poner de moda. 

Puedes ver un video en youtube para conocer mejor el juguete del que hablamos. 
En japonés estos muñecos mecánicos se llaman karakuri_Ningyo es decir "muñeco con truco". Este maromero recibe el nombre de godan gaeri karakuri Ningyo. 





  



Ideas para hacer crecer

Suplemento para chicos y grandes  
              1    Página 2     3
Una raya
 

  Una raya

Acróbata


 












Un hermoso juguete  acróbata del Japón. ¿Podemos construir  algo parecido en la juguetería  popular mexicana?

 
.
Ingeniería del juguete 


    Un antiguo saltimbanqui 
    

¿Por qué la artesanía popular mexicana no ha sido capaz de crear un juguete parecido al maromero japonés? La juguetería popular en todos los países se nutre de los inventos que aparecen en todo el mundo de tal suerte que algunos de los más típicos juguetes de este u otro país, son fruto no de anónimos artesanos sino de reconocidos inventores cuyos frutos son adoptados y transformados por el juguetero artesanal. En otras palabras, son copias de aquí o de allá que se adoptan como nacionales al imprimirles sellos propios de la región. No hay, pues, razón para no hacer la pregunta con la que inicio estos apuntes. La respuesta en cambio hay que buscarla en otra área: La difusión del conocimiento es una de las más grandes fallas del país y la culpa no es de los científicos ni de los divulgadores científicos, sino del poquísimo apoyo que se da a la ciencia en México, pese a los reclamos constantes de universidades y centros de investigación. Ahí está la falla en esta cuestión, y en muchos otros asuntos muchísimo más importantes. 

Maromeros


Una primera referencia que obtuve de este precioso juguete proviene del libro Mechanical Toys de Ch. Bartholomew, en cuya página 62 se ilustra al lado de otro juguete “chino”. Así entre comillas porque era una producción alemana de 1850. El maromero en cambio fue fabricado en Inglaterra el año de 1900. Ambos juguetes descendían unos escalones dando volteretas gracias a un mecanismo de mercurio. El libro no daba más datos, pero uno puede comparar esta clase de juguetes con las cápsulas para medicamento, figura 1, con un balín en su interior y los muchos muñecos maromeros de cartón que se desplazan rodando por un plano inclinado impulsados por el mismo principio.


Ya fuera en forma de cápsula o de un estrecho cilindro de base muy ovalada, bastaba pegarles manos y pies, o vestirlos muy elegantes, para transformarse en un bonito juguete, como en la figura 2.


Un juguete más elaborado, figura 3, apareció a la venta en las calles de algunas ciudades en los primeros años del siglo XX, allá por 1901. Un muñeco de papel adosado a un tubo también de cartón con bases en forma de medio círculo. Una gota de mercurio en el interior del tubo permitía al muñeco desplazarse lentamente dando marometas.

Algunas gotas de mercurio pueden ser tan pesadas como un balín, pero al encontrarse en estado líquido, se le hace fluir por un canal delgado, lo suficiente para conseguir que el juguete se mueva en cámara lenta.

Por lo menos cincuenta años antes, 1850, ya se fabricaba en Europa un juguete similar a los acróbatas chinos made in Germany de la primera ilustración. Tissiander reporta que a principios del año nuevo se vendía en las calles de Paris con el siguiente aspecto: 

maro Fr

Aquí tienen un aire menos oriental, pero siguen estando artísticamente trabajados. La explicación de Tissiander sobre el modo como funciona se basa en los dibujos que siguen. "Cualquiera que tenga un poco de habilidad puede construirlos", dice.

Maro Fr
 

Marom Fr


Sin embargo es mejor basarnos en las siguientes ilustraciones para tener una idea más clara al respecto.

1903

Aquí arriba, figura 4, tenemos la vista de perfil y la explicación gráfica de su accionar. En primer lugar tenemos el muñeco marcado como 12 adelante y el muñeco 12a atrás. Luego el tubo que llevan a través de un eje en los hombros. Y en tercer lugar, el plano inclinado. Ante la inclinación del plano, el mercurio fluye por gravedad a lo largo del tubo, haciendo más pesada la sección inferior. Al alcanzar la totalidad del mercurio el extremo inferior, el tubo empieza a rotar levantando al muñeco de atrás hasta sobrepasar el punto de equilibrio entre los dos pesos y hacer que el muñeco 12a caiga adelante. El eje rotacional se encuentra en los hombros. Una vez que se ha completado el ciclo, el mercurio vuelve a fluir hacia abajo y se repite la acción tantas veces como lo permita lo largo del plano inclinado.

1903

La siguiente ilustración, figura 5, es una vista desde arriba del juguete. Podemos apreciar que son dos tubos iguales que pasan entre los hombros de los muñecos. La hechura de los muñecos se aprecia perfectamente tanto en la figura 6 como en la figura 7. La primera de ellas muestra los detalles del muñeco y la segunda presenta el dispositivo de alambre que sostiene a los tubos y les permite girar.

M 1903

Mucho más elaborado es el maromero inglés de 1900. Probablemente su aparición dio lugar al juguete de la figura 3, pues son contemporáneos, como una copia de bajo costo. Sin embargo, el maromero data de tiempo atrás. Es descrito en detalle en un libro francés de divulgación científica de 1799, pero en otro documento de 1814 se dice que “hace unos años fue traído de la India”. Sí, de la India y no del Japón como se puede pensar ahora, si bien parecería que el arreglo moderno es hecho en Francia.

Los karakuri Ningyo japoneses, son marionetas o muñecos con mecanismos ocultos, los cuales se comenzaron a construir en el siglo XVIII en una simbiosis entre la tradición oriental de dos mil años y la tecnología occidental, de tal suerte que podemos pensar que los maromeros nipones tienen su origen en Occidente, cuanto que hasta su figura es idéntica a las ilustraciones de 1799 y a las de 1814. Me ocuparé de los detalles de construcción de los maromeros godan-gaeri_karakuri_Ningyo en una próxima entrega. Por lo pronto me detengo en la figura 8, arriba, la cual ilustra Le petit Culbuteur, un maromero francés del siglo XVIII.  Tenemos las vistas de frente y de perfil. En la segunda de ellas notaremos los grandes pies característicos de estos muñecos y los extraños brazos volcados hacia atrás que más que brazos parecen pequeñas piernas. No falta la mesa sobre la que se para el muñeco inicialmente. La figura 9 muestra de nuevo vistas de frente y de perfil en la fase siguiente del movimiento ilustrado. En los diagramas expuestos podemos notar una segunda característica del maromero: las piernas, lo mismo que los brazos, están unidas, las piernas por un pequeño travesaño y los brazos por el eje que permite su giro.

Con estos datos aún no podemos construir un maromero. La descripción del texto francés deja muchas dudas, pero al mismo tiempo es sorprendente el ánimo científico de los divulgadores franceses a sólo diez años del estallido de la revolución francesa. La difusión de la ciencia ha tenido en Francia una pionera extraordinaria. Yakov Perelman, otro gran divulgador, soviético, de la ciencia, debe mucho a La Nature y a los viejos libros de Entretenimientos científicos franceses. No podía faltar en esa obra una discusión científica para mejorar el Culbuteur y toda una serie de cálculos matemáticos sobre sus dimensiones ideales.

Algo más explícito es el texto impreso en Londres en 1814. Antes de comentarlo veamos las ilustraciones.

La figura 9 para nosotros, y con el número 48 en la ilustración, muestra al acróbata vestido a la usanza de la época y a su lado la estructura al desnudo. En la figura 10, 49 en la ilustración, vemos las fases del movimiento hacia atrás del maromero pasando de un escalón a otro.

La forma de brazos y piernas es bastante clara y, como observamos en el documento anterior, ambas extremidades, inferiores y superiores, están unidas para moverse al unísono. La siguiente figura, 11, es la vista de perfil del mecanismo interior. Observa con atención las líneas A-F y G-B, indican un relleno para engrosar la placa de madera ilustrada. 

En efecto, se aconseja construir el mecanismo interno con una pequeña pieza de madera de dos pulgadas de largo y dos líneas de espesor y 6 de ancho. Según esto, tendría de largo 5 centímetros, cuatro y medio milímetros de espesor y 1.35 centímetros de ancho, medidas casi liliputienses. En cada uno de los extremos tiene un pequeño receptáculo casi esférico, lo que le da la forma de S alargada sin el relleno. En uno de ellos se ha depositado el mercurio. En la parte media un par de ranuras de una línea de espesor une ambos depósitos. La línea es una vieja medida que equivale a 2.5 milímetros. En la parte del relleno de pasta de papel, tiene los hoyos C y D en la ilustración, para el eje que permite el juego de brazos y piernas. De acuerdo al texto, se cortan dos “soportadores” en forma de piernas, con grandes pies para darles estabilidad y se conectan entre sí pasando un eje a través del hoyo C. En el otro eje, F, se fijan dos soportadores con la forma de brazos con manos colocadas de tal modo para servir de base cuando la “maquina” se vuelva atrás. Por cierto, el texto llama “máquina” al juguete. Por último en la parte GH se coloca la cabeza con su rostro hecha de madera, se añade el vientre del mismo material y se procede a vestir al muñeco con un traje de seda al estilo de los acróbatas de la época.

Ahora vayamos a una tercera versión del saltimbanqui, colocada en la oficina de patentes de Estados Unidos en 1903 y patentada en 1904. La figura 12 de dicha patente ilustra una vista lateral de un movimiento completo del maromero. Es posible observar nuevamente la forma particular de los brazos y las piernas, unos con manos y otras con pies adecuados para sostener la figura. Se puede hacer click en esta en las siguientes ilustraciones para ampliar la imagen. 

La vista de frente, figura 13, descubre algunos elementos que no habíamos visualizado en detalle en las anteriores ilustraciones, inclusive detalles de uno de los brazos y los topes para que brazos y piernas no giren más de la cuenta o de lado contrario. La rueda en los hombros y la cuerda que baja desde la rueda hasta el travesaño es uno de los detalles que luego aparecen en la moderna versión del maromero japonés. 

Finalmente la figura 14 es una vista lateral del maromero en dos diferentes posturas, lo que permite observar la función de algunos elementos. Una descripción completa del mecanismo la he hecho en Ingeniería del juguete.

Para terminar estas notas quiero presentarles un maromero un poco distinto. Su inventor alega que la mayoría de los muñecos saltimbanquis contienen dispositivos caros de fabricar y ensamblar, son a menudo de corta duración y difíciles de reparar. En cambio, dice, su maromero es una versión mejorada, más económica y durable, si bien no tiene ningún parecido con los que hemos visto en esta página, como se puede ver en la figura 15. De cualquier modo es un modelo interesante que puede propiciar nuevas ideas y nuevas soluciones técnicas.

El muñeco no se mueve en escalones, pero podría llegar a hacerlo con ligeras modificaciones.
Parte del menor costo tiene que ver con el ahorro del mercurio, pues el inventor propone en su lugar un materil fluido "preferentemente granular". Podemos pensar que está proponiendo arena, material muy socorrido en juguetes accionados por gravedad.

Click para ampliar

La figura 16 ilustra el mecanismo interno. El número 72 en el dibujo corresponde a unas manos hechas para sostener el muñeco al pararse de manos. El marco nombrado como Fig. 5, es parte del dispositivo que permite el paso de los granos de arena. El número 46 señala la abertura en ambos diagramas. Si algunos detalles no los visualizas claramente, salva la página y revisa la carpeta. Ahí estas ilustraciones las verás en mayor tamaño. Abajo, la figura 17 cierra el desfile de ilustraciones con dos nuevos detalles de la construcción. El primero se refiere al tronco al que se adaptan los brazos y el segundo diagrama muestra cómo debe fluir la arena del cuerpo hacia la cabeza a través de un pasaje similar al de los relojes de arena para llenar lentamente el espacio hueco de la cabeza.


 

 
Tachtli

Una vista al cielo nocturno que contemplaban los aztecas. Búscala en la primera plana.
  
 

 Ideas para hacer crecer 

Este es un espacio de propuestas y  de retos para chicos y grandes.  Como idea nació a mediados de los años 70 del siglo XX en nuestro programa de televisión Las Cuatrocientas  Tareas que se emitió durante algunos años en el Canal 11 del Instituto Politécnico Nacional. Precisamente el título del programa era una invitación a hacer crecer un montón de ideas.




   


 

Una raya



 
 (c) Copyright Gilberto Rendón Ortiz  2008